Lisboa es una de las capitales de la Unión Europea más barata para alquilar un piso y se nota, aunque precisamente por ser la capital es más cara que el resto del país. Aun así, ten en cuenta que, lógicamente, por menos precio vas a encontrar peores casas y el salto de calidad para una casa mejor se nota bastante en el precio. Por 400€-500€ no es nada complicado encontrar casas de uno dos cuartos amuebladas de forma básica, tal vez algo antiguas pero perfectamente habitables. Algunas veces puede asustar su fachada exterior, pero no te fies de eso, entra y comprueba el apartamento por dentro, te puedes llevar una agradable sorpresa (o no).

¿Cómo son las casas?

Aunque Lisboa no destaca especialmente por tener grandes rascacielos, en general toda la ciudad está compuesta de edificios, si bien en uno u otro lugar puedes encontrar casas unifamiliares o de dos pisos.
Lo peor de las casas en este país son las cañerías del agua. Parece ser que son o bastante antiguas o bastante estrechas y se producen continuos problemas de obstrucción. Nosotros tuvimos alguno, pero nada grave afortunadamente.
Las casas más baratas son las que están a ras de suelo (Rés de chão). No a todo el mundo le gusta vivir en los pisos bajos, pero aun así no los descartes automáticamente. Nosotros vivimos en una casa así en Lisboa, pero estaba a una altura un poco mayor de lo normal y las personas de la calle no veían fácilmente el interior. Casi parecía que vivíamos en el primer piso.
Otra característica que hemos percibido en Portugal es que los baños de muchas casas no tienen ventana y se crea un ambiente bastante enrarecido cuando te duchas. Algunos tienen extractor: úsalo, así evitarás la aparición de moho en los techos y paredes.

Una característica curiosa, es la de la recogida de basura. En Lisboa cada día está dedicado a un tipo de basura, dependiendo de la región donde vivas. Un día solo puedes desprenderte de los plásticos y otro de los papeles, por ejemplo. Para ello, usan contenedores de diferentes colores que los propio vecinos, cada día, ponen a la puerta de cada edificio, a partir de ciertas horas. Sin embargo en algunas partes de la ciudad, por problemas de espacio, usan solo bolsas de colores diferentes para separar los distintos materiales. También hay contenedores de vidrios, los cuales no se recogen en las casas. Resumiendo: el reciclaje en Lisboa es obligatorio y no tienes como escapar de él. Aunque por supuesto, como se suele decir: hecha la ley, hecha la trampa.

¿Dónde es más recomendable vivir?

Como se suele decir, para gustos están los colores. A nosotros nos gustan los barrios tranquilos, con comercios variados y bien conectados por transporte público, algo que en Lisboa no es nada complicado. Benfica, por ejemplo es un barrio fuera de las zonas turísticas pero con con varias paradas de metro, tren y autobuses. Es muy tranquilo, seguro, con más de un parque y a tiro de piedra del gran Parque Monsanto. Pero hay gente a quien le gusta mas estar en medio de toa la agitación. El Bairro alto tiene gran numero de inmuebles dedicados al alquiler con todo tipo de precios. Eso sí, si buscas tranquilidad, no es tu lugar. Es unos de los centros neurálgicos de la fiesta nocturna, pero de día es un barrio en el que da gusto pasear, entrar en los recuperados y modernos comercios locales y mezclarte entre la avalancha de extranjeros residentes o turistas que andamos a menudo por esa parte de la ciudad.

He mencionado dos barrios totalmente diferentes, pero en realidad cada barrio ( o cada ciudad de Gran Lisboa) es un mundo y tiene sus características propias que lo hacen perfecto, según para quien. Seguramente pensarás que es interesante mencionar los barrios que es mejor evitar. Yo no puedo hablar mucho de esos detalles, porque desde mi punto de vista no hay barrios muy peligrosos (al menos entre aquellos en los que encontrarás casas para alquilar), pero claro, no he vivido en todos. Eso sí, si preguntas a los lisboetas, lo primero que te van a decir es que evites  Chelas, un barrio más o menos cercano al aeropuerto. La verdad es que no he tenido nunca un problema en esta ciudad. Aunque tampoco he tenido nunca problemas de seguridad en Brasil y parece ser que es un país peligroso para vivir, así que seguramente, de momento, me han tocado solo momentos de buena suerte en cada lugar que he vivido.

¿Alquilar con particular o inmobiliaria?

Hay mucha oferta tanto de particular como de inmobiliaria. En estas últimas hay de todo, las hay que te exigen contrato de trabajo, presentación de nominas y avales para poder alquilar, y las hay que con que le lleves tu extracto del banco para comprobar los ingresos es suficiente. En alguna inmobiliaria te cobran un mes completo como comisión (ese dinero no lo vuelve a ver), pero parece ser que no es lo normal.

En cuanto a los particulares, también hay de todo, desde los que te pedirán hasta el último documento exigible para asegurarse que les vas a pagar, hasta los que firmando un contrato y con un mes de fianza, cierran el acuerdo rápidamente.

Si vas a tener tu domicilio fiscal (donde pagas tus impuestos) en Portugal, es mejor que te asegures de que el arrendador además de hacer el contrato, registra cada recibo mensual en la autoridad tributaria, para que así, cuando llegue la hora de hacer la declaración anual de la renta, puedas desgravar tus gastos de alquiler.

Uniplaces y Airbnb

Una opción alternativa al alquiler tradicional es hacerlo a través de Airbnb, seguro que les conoces (y si no, aquí tienes un artículo en que hablo de ellos). Otra menos conocida (de momento) es Uniplaces. Esta startup portuguesa ha logrado hacerse un importante hueco entre las páginas web de alquileres temporales, gracias a especializarse en ofrecer casas y habitaciones para estudiantes. Sin embargo, en la mayoría de ellas no es necesario ser estudiante para poder alquilarlas. Tienen, por ahora, precios de todo tipo, también los hay baratos y muy baratos porque pueden ser casas muy simples. El mínimo de tiempo para alquilarlas suele ser un mes. Pero, como digo, hay de todo y bastante variedad donde elegir.

Un último consejo

Además de intentar que tu piso esté cerca de supermercados, bares nocturnos, metro o cualquier otro tipo de servicio que creas necesario, busca también aquellos apartamentos que estén cerca de una buena panadería/pastelaria/cafetería. Vivir en Lisboa y no tener (al menos) la opción de tomarse un café con un dulce o una torrada o un sande cada día significa ¡no disfrutar de la ciudad al completo!.