A estas alturas, no hay ningún lugar secreto en Croacia, un país ampliamente visitado y fotografiado. Aun así, voy a hablar sobre 4 secretos mal guardados por los que vale la pena visitar este País. Croacia es Zagreb, es Plitvice y por supuesto es Dubrovnik, pero también es mucho más que eso.

1. Parque nacional de Krka

La entrada cuesta unos 4€.
Menores de 7 años no pagan.
Tienen excursiones en bote y otras actividades.
Página web: www.np-krka.hr
Uno de los lugares mas visitados de Croacia es el parque nacional de Plitvice, sinceramente yo no estuve allí aunque debe ser un lugar muy bonito, el problema es que no queda cerca de nada, ni de la costa, ni de Zagreb (eso sí, tampoco queda tan lejos). Como alternativa tenéis este otro parque que también es precioso y se encuentra a pocos kilómetros de la costa, de Sibenik, por lo que es muy fácil llegar allí. Es mucho menor que Plitvice, su hermano pequeño podríamos decir, pero digno de ver. Si vais temprano o fuera de temporada, quizás podáis evitar las multitudes para sacar unas fotos bonitas, pero de todos modos vale la pena ir hasta allí, cascadas en cadena, paisaje natural bien conservado: Croacia en su máxima expresión.
La entrada cuesta unos 4€.
Menores de 7 años no pagan.
Tienen excursiones en bote y otras actividades.
Página web: www.np-krka.hr

2. Rovinj

En mi opinión es un pueblo de postal. Se encuentra en la península de Istria, y por tanto cerca de Eslovenia e Italia, incluso tiene conexión directa por barco con Venecia. Los domingos suelen celebrar en su parte vieja una feria de arte, lo que da al lugar un aire bohemio, pero también hace que no se pueda andar tranquilamente por sus calles. A poca distancia a pie podéis disfrutar de varios kilómetros de pequeñas calas de piedra lisa o de arena rodeadas de bosque. Muy bien acondicionado para andar en bicicleta.

3. Trogir

Desconozco la razón por la que muchas personas que recorren la costa croata se saltan este lugar. Trogir es una pequeña ciudad-isla, cerca de Split, conectada por dos puentes a tierra más o menos firme, uno de los puentes conecta con el continente, y el otro, al otro lado, con una isla de tamaño medio, que comparada con Trogir parece otro continente. No es casualidad que sea patrimonio de la humanidad desde 1997. Parece que se quedo anclada en otro siglo. Es una ciudad con mucha historia y llena de rincones curiosos.

4. Viajar en coche por la costa

En Croacia existe una carretera que conecta el sur del país (allí se encuentra Dubrovnik) con el norte en la península de Istra y recorre toda su costa. Ir en coche u otro medio de locomoción a través de litoral es una cosa que recomiendo sin ninguna duda. Además de pasar por, o cerca de, lugares como Makarska, Split, Trogir, Sibenik, Krka, Zadar, Pula o Rovinj, el simple hecho de poder parar en casi cualquier punto para darse un baño rápido o de ver preciosos paisajes marítimos, ya vale la pena. Por cierto, recomiendo unas zapatillas de goma a quien no le guste andar en el agua con fondo pedregoso. En la foto podéis ver algo que me pareció muy curioso, en muchas partes del recorrido, pueden verse zonas para jugar al waterpolo en el mar. No en vano, Croacia, Serbia y antes Yuguslavia, son grandes potencias de este deporte.